Aquel Que Fue Muy Lejos – Katsuyori Shibata

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Wrestle Kingdom 12 será un espectáculo que recordaremos en mucho tiempo, tenemos a Chris Jericho en un mega encuentro ante Kenny Omega, Naito vs. Okada terminando un feudo que alarga ya más de 4 años de realización, pero, algo se siente diferente, el evento no cuenta con “El Luchador”, Katsuyori Shibata.

Para algunos desconocedores de New Japan, Katsuyori Shibata era la estrella con mayor ascenso junto a Kenny Omega en el 2017. El hombre es la expresión completa del término “Strong Style”, con Shibata no vendiendo golpes, brindando las patadas más fuertes de todo el mundo y trayendo un aura de legitimidad al cuadrilátero. Cuando alguien quiere saber que es la lucha Strong Style, solo muéstrale una lucha de Shibata, de inmediato captará el estilo presentado.

Katsuyori Shibata – ahora 37 años – es el hijo del afamado luchador de New Japan Pro Wrestling, Katsuhisa Shibata en los años 70s. Shibata comenzó su carrera prácticamente al comienzo de los años 2000. Este era visto con alta esperanzas, junto a Shinsuke Nakamura y el “ace” de New Japan, Hiroshi Tanahashi.

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De Izquierda a Derecha: Katsuyori Shibata, Hiroshi Tanahashi y Shinsuke Nakamura a mediado de los 2000s.

En aquel momento, NJPW pasaba con tiempos difíciles, en parte con las malas prácticas de quien en algún momento elevó a la empresa y fue su fundador, Antonio Inoki. Denominado “el tiempo oscuro de New Japan Pro Wrestling”, la empresa pasaba de ser lucha libre pura a mezclar en legitimas batallas de MMA. Luchadores de la empresa eran empujados a pelear en batallas reales de MMA, dañando en el proceso la legitimidad de sus estrellas, dado a que siempre el puro peleador se llevaba por encima a los luchadores.

En ese momento, Nakamura, Tanahashi y Shibata – los nuevos Tres Mosqueteros – fueron empujados a ser los salvadores de New Japan, pero, la historia tuvo un giro abrupto.

Katsuyori Shibata, siguiendo los pasos de su héroe, Inoki, lo siguió en el deporte de las artes marciales mixtas y dejando atrás a New Japan cuando Inoki salió de la empresa. Shibata peleó frente a personas como Jason Miller, Ralek Gracie y exaltado al salón de la fama de UFC, Kazushi Sakuraba. Su récord en el proceso dejó mucho que desear, con este teniendo solamente 4 ganadas y 11 derrotas. Shibata luchó principalmente en IGF – de Inoki – y NOAH y solo volvió a NJPW cuando la empresa habría estado en un mejor estado económico en el 2012.

Su entrada nuevamente en New Japan fue vista con ojos negativos en el camerino, especialmente por Hiroshi Tanahashi, quien, ante la ausencia de Shibata, tuvo que cargar la empresa y devolverla a su estatus económico antes de los 2000s. Tanahashi no le agradó ver a Shibata ahora cuando la empresa se habría recuperado y a la vez, no comprendía el estilo brusco de su antiguo compañero. En algún punto en su libro, Tanahashi dijo: “No veo futuro en un estilo que escala la violencia a altos niveles en plena lucha”.

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Shibata aplicando una épica patada al inicio de la lucha en su famosa rivalidad ante Tomohiro Ishii.

Shibata era un imán para el “heat” al inicio, no vendía los ataques de su contrincante y daba los golpes de poder más fuerte de la empresa. En su escala de nuevo en New Japan, Shibata tiró clásicos ante su mejor amigo, Hirooki Goto, Tomohiro Ishii y Zack Sabre Jr. Las luchas que tuvo por el campeonato NEVER Abierto de New Japan ante Ishii cementaron a Shibata como un favorito en ascenso y que para el 2017 podría capturar la correa más importante de la empresa, el campeonato Peso Completo IWGP.

La razón por la cual no veremos al denominado “El Luchador” (The Wrestler) en Wrestle Kingdom 12, es debido a un momento en donde todo cambiaría para Katsuyori Shibata para siempre. Este habría conquistado la Copa New Japan, en el proceso ganando una oportunidad ante el monarca actual de NJPW, Katsuchika Okada para el evento en el Sumo Hall, Sakura Genesis.

Con el Campeonato Peso Completo IWGP en juego, ambos hombres desplegaron un clásico de lucha que en aquel momento elevó a ambos hombres en el proceso. Era todo lo que uno quería ver, Shibata abusando de su velocidad y poder ante Okada, mientras este último encontraba maneras de contrarrestar y devolver movidas claves.  El público aquella noche se atrajo directamente a Shibata, parecía en verdad que el hombre destronaría el histórico reinado de Okada. Tiró lo mejor de su repertorio, palmetazos abiertos, patadas de poder, llaves a lo MMA y un cabezazo legítimo que más adelante costaría dividendos.  Al final, Okada tiró una barricada de “Rain Makers” que terminó con Shibata, pero ambos hombres tuvieron una ovación, con la gente amando aún más a Shibata. Pero, como habríamos indicado, lo que vendría después fue otra historia.

24 horas después del clásico, que fue evaluado por Dave Meltzer como un de 5 estrellas, se reportó que Shibata se habría desplomado en el camerino. Más adelante se conoció que Shibata tendría parte de su cuerpo paralizado y que no podía apenas ni ver, teniendo varias cirugías en el cerebro. Cuando se revisó que fue lo que habría ocasionado esto, fue claro…El infame cabezazo a Okada habría dañado regiones del cerebro de Shibata y en el proceso, lo habría retirado para siempre.

Fue algo que tomamos con terror y tristeza, pero no de sorpresa. Para Shibata era normal estos cabezazos de poder y mucha gente temía siempre por lo peor. El mismo Shibata sabría los peligros de esto, ya que, en su año como Young Lion, este se enfrentó a Masakazu Fukuda, quien venía de una grave lesión cerebral y a 6 minutos de comenzar la lucha, este sufrió una hemorragia cerebral interna al recibir un codazo básico de Shibata.

Ahora, con ya 9 meses atrás, lo único que podemos hacer es preguntarnos: “¿Qué habría pasado?” Shibata era el mejor golpeador de la empresa y sin lugar a duda una pieza clave en New Japan. Fue amado, querido y atesorado cuando al fin hizo paz con NJPW y puso toda su motivación en la empresa. Un claro ejemplo de esto fue en la final del G1 Climax, en la intervención del show, la música de Shibata sonó y un aura nuevamente cubrió a la arena que alguna vez vio el cabezazo más letal de la historia de New Japan. Las personas lloraron de felicidad y la melancolía inundó al Sumo Hall al ver que, pese a la tragedia, Shibata podía al menos caminar, hablar y sentirse.

Mirando hacia atrás, es como si las palabras de Hiroshi Tanahashi fueran un presagio de lo que sucedería: “No hay futuro”. Básicamente la premonición de que el futuro que no había no era para el estilo de Shibata, sino para la propia vida de Shibata como luchador, ya que este nunca podrá luchar nuevamente. En Sakura Génesis, Shibata fue muy lejos y hoy a horas de unos de los Wrestle Kingdoms más importantes de la empresa, el “Luchador” estará ausente.

Emmanuel Figueroa

Emmanuel Figueroa Rosado es un escritor con 5 años de experiencia y colabora con Impacto Estelar en artículos relacionados a la lucha libre boricua. Previamente era el encargado de Lucha Libre en Latinoamérica y el Caribe para Last Word on Pro Wrestling y colaboró con Dave Meltzer en la información de Puerto Rico para el semanario, The Wrestling Observer. También escribe para otros portales como LWOS Life Magazine, Lessons in History y Dialogue& Discourse.

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