Revisitando Dark Side of the Ring S1: Abdullah the Liar

Articulo

Hoy se estrena en Vice la segunda temporada de la serie documental, Dark Side of the Ring (enfocándose en el asesinato y suicido de Chris Benoit). En vez de brindar la usual “previa” para la segunda temporada, me concentraré en el documental de mayor impacto de la primera temporada. De hecho, fue el que se estrenó en el fin de semana de WrestleMania el año anterior, con una entrevista a Dutch Mantell.

El capítulo de Bruiser Brody abrió muchas de las viejas heridas que la fanaticada de la lucha libre puertorriqueña quisiera obviar. Han pasado ya más de 20 años y todavía no hemos afrontado lo horrible que fue el asesinato de Brody y el hecho de que, el responsable principal, José Huertas González, saliera absuelto. Peor aún, todavía celebramos su imagen y presencia; invitándolo a programas de televisión y brindándole aplausos cada vez que una inescrupulosa promoción – como fue el caso de WWL el año anterior – lo invita a luchar.

Brody fue asesinado en el baño del estadio de pelota Juan Ramón Loubriel de Bayamón. Al salir de la bañera ensangrentado (mas un Invader I con cuchillo en mano, listo para degollarle la garganta) el luchador americano, Tony Atlas, tuvo que aguantarlo (a Brody) y ayudarlo a montarse en una ambulancia, dado a que, como él menciona: “todos se quedaron mirando, nadie se viró a ayudarme”. Como explicó el documental, esa noche, Brody tuvo la suerte de todavía tener un amigo en la industria.

Ahora bien, este escrito no es para revivir esa situación. He escrito suficiente acerca de lo aberrante que es la figura del Invader I; por qué nunca debería pisar un cuadrilátero en Puerto Rico o en el mundo; mas, por qué toda la lucha libre en Puerto Rico, incluyendo a promotores y fanáticos, son igual de culpables en que nos perciban mundialmente como una escena luchística de bárbaros y corruptos.

En lo que me quiero concentrar es, en el papel que jugó la leyenda del ring, Abdullah the Butcher, en el documental. Como ya pudo discernir del título, Abdullah es un gran mentiroso y lo ha demostrado aún más con sus testimonio en el documental. Esto no quiere decir que otros no sean mentirosos o que, se quieran condecorar de santos. En los últimos años, Savio Vega y Chicky Starr se han querido distanciar del Invader I en lo que se refiera al asesinato de Brody. Sin embargo, siempre terminan trabajando juntos o queriendo colaborar juntos (sin olvidar los años anteriores donde trabajaron de lo más bien en otras promociones, como IWA PR). Lo mismo ocurre con Dutch, quien ha levantado la voz acerca del asesinato, pero siguió trabajando cómodamente para la empresa que no castigó al Invader I por su crimen.

Abdullah en los minutos finales del documental dice algo que impacta el conocedor de la lucha libre en Puerto Rico. Al estar presente en el asesinato de Brody, este, esa misma noche piensa lo siguiente:

“Yo solo comencé a pensar. ¿En este territorio? ¿Esto pasa? Por eso me fui…

¿Me fui? Esto luego de que Abdullah mencionara en pleno documental de que, sus intereses económicos, al tener una parte de Capitol Sports Promotion, no lo hicieron confraternizar con los otros luchadores extranjeros luego del asesinato. La imagen final del documental hace ver a Abdullah como alguien que sufre la muerte de Brody, pero sus acciones hablan más. Abdullah siguió luchando en la isla hasta sus últimos días del retiro. De hecho, al igual que Savio y Chicky Starr, luchó cómodamente al lado de Jose González.

Referente a una reunión que hubo entre los luchadores extranjeros justo después del asesinato, Abdullah niega haber estado ahí, pero reafirma: “Brody era mi amigo, no quería estar en los rumores.” Sin embargo, Atlas le pide al director que le preguntes a Dutch. Este último confirma lo siguiente: “Creo que todos nos vimos… en la habitación de alguien…” De hecho, en una entrevista con Hannibal TV, Dutch afirma que todos lo extranjeros estaban en esa reunión.

¿Por qué el énfasis en este aspecto de Abdullah y sus mentiras? Todos lo hicieron luego: ¿Verdad? La respuesta es simple: este quiere jugar en ambos bandos. Quiere verse como una víctima de las circunstancias del asesinato. Mantell nunca ha pretendido ser un alma salvadora de Brody; Atlas al menos ayudó a Brody; ¿Y los luchadores boricuas? estos ya son un caso perdido. Pero Abdullah es un caso deprimente. Se condecora con ser un “amigo de verdad” de Brody. Hacer ver al televidente de que todavía lo extraña. Sin embargo entre contradicciones y mentiras termina demostrando lo siguiente:

  • Su negocio con CSP era más importante que la vida de Brody.
  • A pesar de “irse”, este volvió hasta el final de su carrera a la empresa en donde Brody murió.
  • Pensó que sus colegas comentando acerca del asesinato de “su amigo” eran chismes.

Es una pena que Vice nunca pudo atrapar a Abdullah en sus contradicciones. Puedo dar fe que estos hicieron las diligencias para hacer un buen documental. Meses antes habían contactado a este servidor para algo que aparenta ser minúsculo y solo sale brevemente en el documental: una foto de Víctor Quiñónez en esa época del asesinato (algo que no pude proveer, así que lo sacaron de un vídeo de YouTube). Sin embargo, la habilidad de Abdullah en jugar Kayfabe, incluso con gente seria, los doblegó. Su caso debe ser un recordatorio para todo el que vea el estreno de Dark Side of the Ring (el caso de Chris Benoit) que, muchos de los entrevistados, como diría Jim Cornette: “are full of shit”.

Emmanuel Figueroa

Emmanuel Figueroa Rosado es un escritor con 4 años de experiencia y colabora con Impacto Estelar en artículos relacionados a la lucha libre boricua. Previamente era el encargado de Lucha Libre en Latino America y el Caribe para Last Word on Pro Wrestling y colaboraba con Dave Meltzer en la información de Puerto Rico para el semanario, Wrestling Observer Newsletter. Actualmente escribe para Last Word on Sports Life Magazine en temas relacionado con las ciencias y reseña de libro de no ficción.

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