¿Qué es lo que hace falta? – Analizando el fanático casual de la lucha libre.

Articulo

Saludos, al igual que mi compañero Javy Rivera, a este servidor también le place poder ser parte lo que es Impacto Estelar. Cuando se presentó la oportunidad de redactar para ustedes dije: “Si voy a redactar, será cuando tenga el tema indicado que tenga la atención del fanático mucho más allá de lo que en la actualidad sucede en el mundo del wrestling.”

Hace varios días en un chat de amistades que jugamos NBA Fantasy comenzamos una discusión de por que para la mayoría de ellos, (fanáticos casuales de la lucha libre), no se veían lo suficientemente interesados en el mundo del WWE de hoy y mucho menos conocían de lo que sucede en el mundo independiente. Al contrario, todos sus argumentos eran basados en la nostalgia de un “Attitude Era”, de nombres como The Rock, Stone Cold y hasta usaron el argumento de la gran acogida de Kurt Angle en pleno 2017.

La argumentación de la mayoría de ellos de repente fue chocante y en mi más agudo pensamiento de ‘hardcore fan’ me dije ¿quién quiere ver a The Rock cuando tengo a AJ Styles? o ¿quien quiere ver el estilo “brawler” de Stone Cold a finales de los noventa cuando tengo a Finn Bálor o a Seth Rollins? Inclusive, ya ni los denominados Powerhouse de la época pasada como por ejemplo Batista no hacen falta si hoy tengo para abuchear a Roman Reigns (abuchear que es parte de ser un fan, quiéranlo o no). Entonces comprendí que aunque ellos saben y admiten que en cuestión de talento ninguna época supera la actual, no es el talento en el ring que a mí me encanta lo que cautiva sus emociones o atrae sus atenciones al producto de WWE. Ellos quieren ver otra cosa.

El fanático casual ama lo que tristemente a muchos de nosotros nos disgusta, ¿recuerdan cuando Goldberg destrozo a Kevin Owens y le quito el título? Esa parte del camino a Wrestlemania va dirigido a ellos. ¿Recuerdan cuando CM Punk vio caer su reinado más largo de la era moderna ante The Rock? Eso también era para ellos. WWE les regala a esos fanáticos casuales algo cada año camino a Wrestlemania. Es por eso que este evento es el Superbowl del wrestling, ambos eventos ponen la atención de fanáticos de la lucha libre a ver el evento aunque no hayan visto nada más el resto del año.

WWE hoy hace dinero de muchas formas; la mercancía, los auspicios, las giras ect. Eso podría explicar por qué aunque se reporte que los house shows no se vendan completos y el apogeo del WWE Network de arranque no sea un gran número aun así el 2017 ha sido uno de los años de más ganancias para la corporación.

Entonces si somos tal vez menos los que vemos WWE, ¿donde está la ganancia? Sencillo, ese fan que ya no está, ese adulto promedio que dejo de seguir WWE o que lo ve solamente en temporada alta (Rumble a Wrestlemania) fue sustituido por la familia, si no hay era más vista por las mujeres y niños que la actual. Por el Women’s Revolution, hoy día las mujeres, que sus esposos, hermanos, novios, padres prenden el TV en WWE, ven los colores brutales de la entrada de Bayley, escuchan la música de entrada de Sasha Banks y tanto niñas como mujeres se ven atraídas por el producto. Esos pequeños factores las atraen a ver el resto de lo que WWE tiene para ofrecer. El otro grupo al que se enfoca son los niños. Ciertamente, nosotros compramos alguna que otra camisa o figura de acción pero no compramos gorras ni tennis de John Cena ni tampoco pelucas rubias de Enzo y ahí está la magia, ese grupo de personas, entiéndase mujeres y niños, consumen en mercancía el doble de lo que un fan casual consumiría. Entonces ¿a quien le diriges el producto? Esa es la respuesta. Nosotros los hardcores por más que nos quejemos siempre estaremos y los casuales siempre regresaran en época alta. Esa es la explicación para difundir un producto más familiar con un libreto más liviano y que aunque los estadios no estén sold out, ellos siguen generando dinero. Al final del día, WWE es un negocio con muchas inversiones en el mercado.

Habiendo expuesto esto tengo que también aceptar que ese grupo de fanáticos casuales puede que tengan buenos argumentos. Es cierto que para mí una lucha entre AJ y Bálor sea algo que me apriete el pecho hasta sentir que nada más importa, pero es injusto pedirle a alguien casual que sienta lo mismo porque esas personas no siguieron viendo el producto día a día y por lo tanto no aprecian lo que sucede en el ring como yo lo hago. Ellos extrañan las promos de The Rock, lo villano que era Vince, el miedo raro que daba Undertaker y aunque para mí todo eso esta overrated está mal de mi parte sentirme más conocedor que ellos y aunque en teoría si lo pudiera ser, tal vez si yo hubiese dejado de seguir el producto y me hubiese puesto por 4 o 5 años a ver otra cosa los lunes hoy día pensaría exactamente igual.

Llego el momento de exponer la premisa inicial ¿Y qué es lo que hace falta? Habiendo explicado primero el factor monetario y segundo el por qué el fanático casual se siente así y dándole validez a ese sentimiento llega la pregunta: ¿Qué FALTA? Falta construir una mega estrella que trascienda la lucha libre como lo fue Hulk Hogan, The Rock y John Cena. Personas que eran reconocidas por gente que no sabía nada de lucha libre. Que yo no cambio a AJ Styles por ninguno de los tres bueno ese soy yo, la minoría ya explicamos por qué. Lo otro que hace falta es un poco de agresividad en el libreto. Algunos se pueden sentir infantiles o que las historias son muy básicas hoy día pero si sé que no son suficientemente fuertes para mantener a ese público casual a la expectativa. Como dije antes, este tipo de libreto levanta del asiento a unos pero por primera vez trae a otros (mujeres y niños). El tercer y ultimo punto que quiero traer es la sobre exposición. Es muy difícil ver tres horas de RAW, dos de Smackdown, mas NXT y los eventos mensuales de las marcas en una semana son muy pocas personas los que tienen el tiempo para tal vez consumir 10 horas semanales de lucha libre esto sin contar todo lo que consumes directa o indirectamente del internet pues con el tiempo que saques por leer este articulo ya estas consumiendo lucha libre.

Algunos pequeños factores que afectan son la nostalgia. Para todo tipo de fanático, incluyendo los mas hardcore, siempre va a existir ese sentimiento del cual no hay sustituto. Mi favorito, el pensamiento a veces irracional por la comparación de un tiempo y espacio distinto. Y otro factor mu importante es la desinformación irresponsable del internet, que crea expectativas y rumores que cuando en realidad no pasan sientes decepción con WWE cuando ellos nunca hicieron inferencia al regreso, rumor o historia que no sucedió sino que lo leíste o escuchaste de alguna pagina que transmite sensacionalismo luchístico. Una cosa es que te digan lo que yo haría o lo que yo creo que puede pasar y otra cosa es lo que WWE tenga planeado allá en sus oficinas hacer.

El tema del fenomeno del fanatico casual tiene muchas vertientes. A veces hasta yo que soy un ferio fanático a veces me siento que tal segmento no es para mi y que lo tengo que ver por que luego tengo que analizarlo para mi programa. Si soy yo y pienso así, no culpo a aquellos que no se sienten identificados con x o y segmento o ángulo. Mi mayor consejo es que le des una oportunidad. Quizás no todo te guste, pero siempre algo te va a gustar y si te enganchas de esa historia vas a seguir viéndolo (al menos hasta que un escritor te la destruya jeje) y tengas que buscar otra.

Quiero dedicar este articulo a Matos, Jorge, Axel, Manfle, Gaby, Carlos y Javy. Quienes inspiraron este articulo. Recuerden este y todos los miércoles vamos al aire con Sin Descalificación a las 8:00 de la noche hora de Puerto Rico con Javy Rivera y este servidor Daniel “Tito” Portela analizando semana a semana el mundo de la lucha libre.

 

AB Morales

Creador de Impacto Estelar, fanático de la lucha libre por casi 20 años, observador de mas de 20 horas por semana de lo mismo. Amador del anime y videojuegos semi-clásicos. He sido escritor sobre la lucha libre por 3 años, creando una reputación como uno de los mas honestos y confiables reporteros de la lucha libre en la isla de Puerto Rico. Por lo menos eso me dicen.