La Fragilidad de Prensa en la Lucha Libre en Puerto Rico

Puerto Rico Reflexion

El escritor británico, George Orwell, se refirió a principios del siglo XX al estado de prensa de su país:

No está exactamente prohibido decir ‘esto’, lo ‘otro’, pero “no está hecho” para decirlo, al igual que en la mitad de la época victoriana no estaba “hecho” para mencionar los pantalones en presencia de una dama. Cualquiera que desafíe la ortodoxia prevaleciente se encuentra silenciado con sorprendente efectividad. Una opinión genuinamente pasada de moda casi nunca recibe una audiencia justa, ya sea en la prensa popular o en los periódicos de alto nivel.

Orwell, como casi toda su obra en la época de guerra, ha sobrevivido todos estos años, con su carácter anti totalitario y se defensa de la libertad de expresión. Es inmediato cómo estas palabras retumban en mi conciencia cuando tuve el placer de escuchar la entrevista que le realizó el editor-en-jefe de este portal, AB Morales, a los integrantes de la página de lucha libre, Wrestling Empire, Josean Montesino y Aby Maldonado, en el día de ayer. (De hecho, querido lector, si tiene la oportunidad en esta cuarentena, dese la vuelta, vaya y escuche el magnífico intercambio entre ellos en la página de Impacto Estelar.)

Ahora bien, a mitad de conversación, nuestros elenco se concentró en un tema curioso que está repleto de encrucijadas, la prensa luchística en Puerto Rico. Josean y Aby Maldonado enfatizaron en un punto, el cual observé que casi todos lo oyentes estaban de acuerdo, para tener acceso y ser considerado parte de la prensa en la lucha libre de Puerto Rico, tienes que hacer “sacrificios”. Es decir, como una indicó Joel Torres de Contralona PR: “el truco aquí es no cortarte las patas”.

En general, el mensaje que sugirieron Josean y Aby es sensato: no entres al camerino sin permiso; mantén una nivel de respeto al negocio; no soples secretos que fueron confiados personalmente para ti. Si bien todos estos son comentarios benignos y fáciles si quieres mantener una estatus en la mítica prensa luchística, noté que los comentarios caen en un esquema a larga escala que han propagado las empresas de lucha libre de Puerto Rico, para mantener en cintura a las páginas de lucha libre. Y, ¿Por qué no? Ellos te brindan acceso al lado que no entra el fanático; siempre y cuando no hables mal de ellos.

Para mí, esto siempre ha sido lo aberrante de las empresas de Puerto Rico. Siempre quieren mantener el aura de respeto que a ellos se le debe tener. Sin embargo, ellos pueden hacer y deshacer cuando engañan y evaden al fanático boricua. Siempre he visto problemático el amor de las empresas de lucha libre por esta naturaleza totalitaria (la que ama WWE), que le dice al fanático: “Te vas a sentar ahí, no vas a protestar, no debes saber nada y vas a disfrutar de mi producto”. Esa y el clásico, el favorito de la empresas en problemas: “¡Antes todos era mejor cuando el fanático no sabía nada!”

La realidad es que, no culpo a Wrestling Empire, Lucha Libre Boricua y Controlona PR (hay otras que prefiero que queden en la oscuridad, donde nadie nota su irrelevante existencia). Como indicó Wilfredo Picorelli ese es el estatus quo de la lucha libre, “hay que hacer sacrificios”.

Ahora, si bien eso es así, no significa que todos los que están en este micro-mundo deben subscribirse a esto. Lo que realizan las páginas antes mencionadas son trabajos que requieren acceso. Sin embargo, eso no significa que este portal dedicada a la escritura u otra página que se concentre en otro aspecto del negocio deba caminar por esos mismo vidrios que atormentan a Josean y Aby. Siempre me divierte cuando luchadores y personas en la industria nos lanzan (en IE) seudo-insultos de que no hay acceso para nosotros; los que comentamos y revelamos las políticas de la irresponsabilidad. Un consejo chicos, nunca hemos querido pedirlo.

Sí, en Impacto Estelar nos damos la tarea de buscar y contactar a personas que tengan algo que decir sobre nuestras noticias, pero, al final del día sin ellos o con ellos, la noticia será publicada. Otro insulto que adoro de nuestros personajes cuando publicamos algo revelador, es cuando alguien involucrado en la noticia dice: “¿Por qué no me contactaron y yo les aclaraba?” Bueno, mi querido luchador o dueño de empresa, porque cada vez que nos acercamos, la comunicación es hostil o sin reciprocidad…

Las páginas que tienen acceso al ringside tienen que mantener una línea de respeto o privilegio (dilema de ellos), pero no esperen eso de todos nosotros. Nos esperen que algunos supliquemos por acceso, cuando fácilmente pagamos la taquilla y podemos comentar de la misma forma. Tampoco esperen algo “justo” cuando evidentemente la Lucha Libre en Puerto Rico es hostil a los que reportan acerca de ella.

Esta generalización hacia la “prensa luchística” muestra rasgos de carácter débil y cobarde de algunos luchadores y promotores de lucha libre en Puerto Rico. Y claro está, para divergir los comentarios que amedrentan ese frágil ego que cargan, estos se dedican a la técnica de dividir y conquistar. ‘Esos que hablan bonito de acerca de nosotros, recalca su buen trabajo’; ‘esos que hablan feo de nosotros, son unos kayfanes y no respetan el negocio.’

Lamento decirles a ellos y a nuestro querido lector que, mientras hayan luchadores con convicciones y con una idea de qué es lo cuenta en este negocio, siempre habrán voces disidentes, listos para contar el siguiente desastre que hizo un promotor local o internacional. A lo largo de mis estancias en Last Word on Pro Wrestling, ahora en The Overtimer y en este portal, he conocido luchadores valientes y sensatos, que saben qué cosas están mal y por qué es importante que el fanático se eduque en alguna empresa que quiere seguir cogiéndolos de tontos (hay algunos talentos que solo quieren ver al mundo arder).

Si no fuera por esta mentalidad, todavía desastres andantes, como lo fue la Florida Wrestling Revolution (FWR) hubiera seguido robando del talento y del fanático, con sus promesas vacías. Tampoco sabríamos de las malas decisiones de WWC, que forjaron los dos años de éxito de la WWL. Mucho menos sabríamos cual es el verdadero éxito de una empresa que dice en todas sus carteleras: “fue un éxito total”.

Lo que quiero llegar con esto es que, deben de haber los dos tipos de prensa. Debe de haber los Joel Torres, los Josean, los Abys, los Piñeiros… Pero, de igual forma, debe de haber voces divergentes que relaten los sucesos que forman a la lucha libre moderna, detrás de lo que se quiere aparentar. Esto es algo que el concepto de “prensa luchística” tiene que tener claro. No debe ser una guerra interna entre nosotros. Al momento que los que están un poco más cómodos comiencen a pisotear a otros de menos estatus, estos corren el peligro de no tener aliados cuando las propias compañías de lucha libre se viren en contra de ellos.

Orwell lo dijo mejor, en su introducción perdida para su novela exitosa, Animal Farm, recalcando el peligro de esta práctica en la prensa:

Estas personas no ven que si fomentas los métodos totalitarios, puede llegar el momento en que se usen contra ti en lugar de por ti.

Y esto señores, es por lo que debemos luchar, por una “prensa luchística” que no sea frágil.

Emmanuel Figueroa

Emmanuel Figueroa Rosado es un escritor con 5 años de experiencia y colabora con Impacto Estelar en artículos relacionados a la lucha libre boricua. Previamente era el encargado de Lucha Libre en Latinoamérica y el Caribe para Last Word on Pro Wrestling y colaboró con Dave Meltzer en la información de Puerto Rico para el semanario, The Wrestling Observer. También escribe para otros portales como LWOS Life Magazine, Lessons in History y Dialogue& Discourse.

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