La Cultura De Da Lucha Libre: Seguidores Ciegos y La Falta De Pensamiento Creativo

Articulo

La cultura de la Lucha Libre por mucho tiempo ha atesorado un ambiente de seguimiento ciego por encima de pensamiento crítico. Esa falla es el centro de todos los problemas que aquejan a la Lucha Libre, ambos creatívamente y económicamente.

Desde el mismo tope del negocio, esos que trabajan con la WWE, no tienen como prioridad o se le da expectativas de hacer a la empresa una que cree ganancias y  tampoco hacer un buen trabajo creatívamente. Los trabajadores en la WWE, primero que nada, tienen que satisfacer los requerimientos y necesidades de Vince McMahon, cuyos objetivos son parcialmente consistentes en maximizar ganancias y son indiferentes al buen trabajo creativo.

Los “try-outs” en todos los niveles de la Lucha Libre, de la misma manera que tratan de un luchador demostrar que puede ponerse “over” con una fanaticada que pagó dinero, también trata de saber los gustos de quien está brindando el “try-out”. Los gustos se ven en diferentes formas, desde visiones diferentes sobre la Lucha Libre, hasta gustos personales imparciales. Así que, ten cuenta que si das un tackle de hombro mientras sales de un candado a la cabeza, mientras Arn Anderson observa, que te lleves a tu oponente al otro lado del ring contigo. No pisotees con tus golpes al frente de William Regal, asegúrate de poner tu parte fuerte de atrás de tu mano en contra de la cara de tu oponente cuando haces un candado en la cabeza.  Cuando alguien trabaja un agarre en un “try-out” de ROH, re-aplica con otro agarre. No seas un falso en un “try-out” de Evolve.

Aunque la Lucha Libre ha mermado en los últimos 14 años (pero no eliminada), esta sigue siendo un mundo liderado por amantes a la medios irracionales como el machismo, egoísmo y la intimidación.

Los luchadores son enseñados desde el primer día ha no pensar en ellos mismos.  Son típicamente entrenados por entrenadores que creen que saben lo que es mejor, que solo creen que su manera es la correcta todo el tiempo. Los luchadores son indoctrinados con una ristra de reglas, algunas vagas y otras contradictorias: “Bájale”, “menos es más”, “cuenta una historia”, “vende”, “trabaja al público”, “no ruegues por él”, “no hagas lo que el público quiere”, “no dejes que el público te trabaje”, “trabaja una llave” y etc. Los luchadores a penas son retados a cuestionar estas reglas o al menos a entender lo suficientes para saber que significan. Es decir, el entendimiento de estas correcciones tal vez nos lleve a una pregunta que en realidad sea pertinente para el lugar y el tiempo.

El entrenador no está consciente del contexto histórico en el que vive. El sabe las figuras del pasado de la Lucha Libre, pero solo las conoce como campeones de la era pasada que se regían por antiguos dogmas, que a través de este todavía sobreviven.  Es inconsciente al hecho de que, esos campeones de la pasada generación fueron igual de críticos sobre su generación, al igual que este és de la actual. Este olvida que SU generación violó los códigos sagrados de la generación previa a él. Naturalmente en su miopía, este se ve en los límites de la decencia y decadencia: una evaluación que falla en entender mas allá que de una consciencia justa.

Hace 100 años atrás, el luchador pionero y maestro de la Lucha Libre, Martin “Farmer” Burns, creía que estaba en el mismo predicamento hablado.

Aquí un traducción del tweet:

“Hay muchos trucos y agarres que son enseñados por luchadores fantasiosos y en el nivel que están no son de un valor real, pero tienen la apariencia de ser valiosos y complicados. Yo trato de evadir dichas cosas y siempre enseñarle a mis estudiantes solo los agarres y candados que les darán resultados” 

Martin Farmer, 1914

Por todas las lecciones que dió Burns en aquel entonces, esos que vinieron después de este, se distanciaron de algunas de sus lecciones. Mientras los antiguos luchadores de carnavales ya estaban “over”, esos que vinieron luego empujaron los supuestos límites, en un esfuerzo de hacerse notar.

Por 100 años hemos rechazado enseñarles a nuestros estudiantes como pensar, en vez, hemos tomando comodidad en simplemente enseñarles que pensar.

Dictarles a los nuevo luchadores luchar acorde a las reglas del pasado nos asegura seguridad y relevancia en el contexto actual para los veteranos o la vieja escuela. “Nadie más se pone over al menos que sea con mis condiciones. De tal manera, estos no estarán más over que yo. Por eso yo seré su fuente de sabiduría”.

Solo hay 2 condiciones, para mi, en que los luchadores están obligados a seguir: trabajar seguro y ponerse over (en ese mismo orden). Lo que se poner over cambia con el tiempo y el lugar. Tratar de descifrar que cosa te pone over es el reto. Lo que trato de decir es que, para ponernos “over”, debemos informarnos por nuestras propias experiencias y por las enseñanzas de nuestros mentores, pero no debemos estar confinados a seguir ciegamente dichas enseñanzas.

Tampoco debemos suscribirnos a la falacia, de que esos con experiencia superior deben siempre estar en lo correcto. Esos con credibilidad se han ganado nuestra atención, pero no nuestra automática deferencia (respeto). Si nos dejamos llevar estrictamente por esos que vinieron antes de nosotros, nunca lograremos innovar o podremos adaptarnos, ni si quiera elevar la creatividad y la economía de la Lucha Libre.

Los que defienden las maneras del pasado siempre usan el dinero que ganaron en el pasado para probar que están en lo correcto. Ellos pasan en alto el dinero que jóvenes talentos están haciendo por estos no conocer o entender el producto actual. Sin embargo, nunca habrá el suficiente dinero y traseros en los asientos para comprar la verdad.

De tan solo ver el tono de la escritura empleada aquí podría enojar o hacer sentir incómodos a algunos de la vieja escuela por su pensamiento crítico y su ideología. Tal es el anti-intelectualismo requerido de los filisteos que mantienen a una bella embarcación como rehén.

Tomemos viejas ideas y vamos a probarlas en el presente, que cada una muera o viva en sus propios méritos en el contexto actual, no en la cultura del seguimiento cegado que las impulsa. Experimentemos y cuestionemos a nosotros mismos, para así tener un mejor futuro para la Lucha Libre.

Esto es una traducción al español del artículo llamado “Pro Wrestling’s Culture of Blind Followership and Lack of Creative Thought”, escrito por el escritor de FIGHTFUL, entrenador y luchador, Brandon Howard (en twitter @BrandonThurston). Todos los derechos del escrito y de su contenido pertenecen a Brandon Howard de FIGHTFULWRESTLING.com 

*La foto utilizada de portada es de Contralona PR.

Emmanuel Figueroa

Emmanuel Figueroa Rosado es un escritor con 4 años de experiencia y colabora con Impacto Estelar en artículos relacionados a la lucha libre boricua. Previamente era el encargado de Lucha Libre en Latino America y el Caribe para Last Word on Pro Wrestling y colaboraba con Dave Meltzer en la información de Puerto Rico para el semanario, Wrestling Observer Newsletter. Actualmente escribe para Last Word on Sports Life Magazine en temas relacionado con las ciencias y reseña de libro de no ficción.

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