Dynamite vs. Davidson: La Lucha del Año, Sin Discusión

Articulo Puerto Rico

Probablemente si eres fanático de la lucha libre en Puerto Rico, ya habrás visto el famoso vídeo de el nuevo campeón de las Américas, Justin Dynamite haciendo un 450 en “springboard” hacia afuera sobre una mesa donde yacía el cuerpo de Mark Davidson. Este momento fue inmenso, uno de los mejores de la noche, uno que identificará a Justin y a Davidson como los armadores de la mejor lucha del 2019. El combate de Insurrection entre Dynamite y Davidson identificó un desarrollo que la Liga ha trabajado desde hace mucho tiempo, especialmente en el último. Los que estuvimos presentes en Caguas vimos a dos jóvenes romper todo los parámetros que se habrían establecido en la isla y poder brindar un espectáculo mayor de lo que se esperaba de ellos.

Antes de comenzar la lucha, fue uno de los mismo luchadores de WWL que me comentó de prisa (cuando salía Davidson en una armadura futurística): “Estas listo para esta lucha, porque esta va a ser la mejor de la noche.” En esta tendría que refutarle a ese gran amigo y decirle que no fue la mejor lucha de la noche, sino la mejor del año. Para describir lo pintoresco que fue presenciar la lucha, aludiré que fue una de las raras ocasiones en que AB Morales (el editor en jefe de este portal) y yo pudiéramos observar una lucha juntos.

La lucha tuvo la oportunidad de romper todos los “taboos” que restringen a la lucha libre en Puerto Rico. Para cualquier veterano, una lucha de “Sillas, Mesas y Escaleras” no puede contar una historia en la isla. Además, te dirá que debe haber sangre y una historia profunda detrás de esta para poder conectar con el fanático. Sin embargo, Justin vs. Mark tuvo eso y mucho más. Ambos se conocían desde antes, en los previos dos encuentros, tuvieron excelentes luchas. El sábado siguieron ese paralelismo sincronizado que tantos los identifica y crearon magia usando sillas, mesas y escaleras.

Justin y Mark en ningún momento al comienzo hicieron observación del campeonato a 20 pies de altura. Ellos entendían que si había resentimiento, habría que destruirse primero (destruyendo la noción de que la nueva generación no sabe contar una historia). Desde ese momento, Justin y Mark exploraron las limitaciones de su cuerpo, con una ejecución excelente. No hubo ni un solo fallo y lo mejor de todo, se protegieron. El ejemplo más vivo de esto fue cuando Davidson aplicó una “piledriver” en paquete sobre una mesa y Justin apenas probó el suelo con su cuello. Incluso cuando hubo “powerbomb” en la escaleras, silletazos e incluso “exploders” en el esquinero, Justin y Davidson ejecutaron bajo seguridad. No es que no nos preocupara. Al contrario, cuando Justin hizo su infame 450 en la mesa, pensamos que este se había destrozado todos sus dientes. Pero en lo general lo que se vivió allí fue una demostración de elevar el nivel hasta lugares no antes tocados.

Cuando el enfrentamiento culminó con un momento de desesperación y angustia porque parecía que Mark lograría evitar a Justin, AB y este servidor se miraron y no podían todavía procesar la lucha. De inmediato las palabras fueron: “lucha del año”. No es tan solo la acción, sino la secuencia, los límites trastocados, la fiebre que encarnó en el fanático. Uno no tiende a estar presente de algo tan hermoso. He estado presente en los otros dos mejores combates de WWL este año. El primero siendo LAX vs. Primos Meléndez vs. Los Fugitivos y el otro siendo Mike Mendoza vs. Star Roger en Pena Capital. Y puedo decir, al igual que AB Morales, Juan C. González y otros voraces observadores, que esta lucha está en el puesto uno para ser la lucha del año. Hay puristas (en donde algunas veces puede caer este servidor en visión luchística) que indicarán que lo que hicieron Justin vs. Davidson no debe considerarse como igual de grande que Mendoza vs. Roger o el mismo combate de triple amenaza de parejas, pero yo retaría a estos retractares y mostrar las reacciones de esos combates cuando culminaron en contra de este combate cuando culminó. Los planetas se alinearon para Davidson vs. Dynamite el sábado y uno solo puede resaltar el orgullo que trajo presenciar esto.*

*AB Morales ya le dio 9.5/10 a esta lucha, yo soy un poco conservador y le di 9/10 a dicha lucha (equivale a ****1/2). Pero, en lo general, ninguna lucha llega a este nivel. Creo que el único encuentro desde que estoy llevando “rating” de luchas locales de haber llegado a esos niveles fue Mendoza vs. Roger en CKCW (Cleveland, Ohio, 2018) 8.5/10. Este año tres luchas han empatado o roto esa métrica.

Emmanuel Figueroa

Emmanuel Figueroa Rosado es un escritor con 4 años de experiencia y colabora con Impacto Estelar en artículos relacionados a la lucha libre boricua. Previamente era el encargado de Lucha Libre en Latino America y el Caribe para Last Word on Pro Wrestling y colaboraba con Dave Meltzer en la información de Puerto Rico para el semanario, Wrestling Observer Newsletter. Actualmente escribe para Last Word on Sports Life Magazine en temas relacionado con las ciencias y reseña de libro de no ficción.

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